El bootstrapper y su startup

He seguido buscando información sobre el bootstrapping, que a  mi modo de ver es el tipo de emprendeduría que predomina y predominará en este país (España) durante mucho tiempo, por lo que si  puedo recoger recortes que resulten útiles a cualquier potencial bootstrapper los expondré en mis posts.

Un vídeo interesante sobre el tema es el de  Karl T. Ulrich, profesor de innovación en el Warton School de la Universidad de Pensilvana (ver video). También hay un artículo de Javier Rojas(un importante inversor) llamado “The art of the bootstrap (leer)

Estos dos documentos (en inglés)  exponen un  pequeño resumen sobre las características de la startup de un bootstrapper comparadas con startups financiadas externamente . Los he sintetizado y expuesto lo esencial.

Lo primero  es comentar que con la actual crisis muchos proyectos de emprendeduría y startups tienen que “bootstrapear” (lo siento, me he inventado el “palabro”, pero alternativa en español “emprender sin financiación externa” es muy larga) su camino hacia la rentabilidad. No hay otro camino, sobre todo en países como España.

En algunos países y con ciertos proyectos, puede tratarse de una elección vital, es decir que se puede elegir emprender en solitario, sin interferencias de terceros, frente a la opción de recibir financiación externa con las obligaciones de información y control que conlleva. En otros proyectos o países, puede  resultar ser la única opción viable para emprender.

Solo pueden ser arrancadas en solitario cierto tipo de negocios, la autofinanciación solo llega hasta cierto punto. Una empresa con mucha necesidad de inversión, como es el caso de muchas franquicias, no podrán ser “bootstrapeadas  pero por ejemplo una consultoría, que necesita poca o ninguna inversión, si podría serlo.

Por definición, el bootstrapper financia el crecimiento de su negocio a partir de la liquidez generada por el éste, es decir reinvirtiendo los beneficios. Si ampliamos un poco la perspectiva, al principio el emprendedor financiará el arranque de la empresa a partir de ahorros realizados, de una hipoteca (menos probable) o sobre su tarjeta de crédito (si no requiere mucha inversión), que son los medios más inmediatos. Cuando “bootstrapeas“, te comprometes a financiar activamente o pasivamente tu negocio, por ejemplo,  durante un tiempo tú y algunos de los trabajadores (si los tienes) podréis pasar por alto algunas mensualidades para hacer que el proyecto ruede.  También procurarás no incurrir en gastos fijos y todos los recursos obtenidos los reinviertirás en crecimiento y expansión hasta que la empresa pueda andar por sí mismo.

Bootstrapear, no necesariamente es una mala opción, tiene sus ventajas. Contar con recursos limitados fuerza una asignación de recursos más práctica y rigurosa y si el proyecto sobrevive, la empresa acabará poseyendo unos procesos  más sólidos que asegurarán el buen funcionamiento empresarial en el futuro.

Cuando optas por la autosuficiencia (tanto si es voluntariamente como si no),  dependes de ingresos reales por lo que el cliente es rey. El desarrollo y crecimiento primario de la empresa será a través del flujo de caja obtenido a través de ventas a clientes reales. Lo que éste quiere es crítico para la supervivencia de la empresa y ésta debe esforzarse en identificarlo y proporcionárselo. Involucrar a los clientes potenciales en el análisis y mejora del producto que se pretende vender es una manera esencial de validación de los productos que se proyecta ofrecer (La propuesta de valor).

Ventajas y Handicaps de un Startup Bootstrapeada

las ventajas e inconvenientes de estas empresas son las siguientes:

Si bootstrapeas:

  • Mantienes el control de tu proyecto.
  • Eres dueño de tu destino.
  • Puedes enfocarte en las necesidades de tus clientes y no en los deseos de tus inversores.
  • No puedes gastarte lo que no tienes.
  • El precio de ir en solitario es que el crecimiento de la empresa es más lento.
  • Puedes ir a tu ritmo y si el modelo de negocios lo permite, puedes mantener tu trabajo.
  • Debes tener en cuenta que en este tipo de negocio puedes acabar siendo el dueño del 100% de nada (o de las deudas que generen).

Por otro lado si buscas (y encuentras) inversores:

  • Obtienes recursos para un crecimiento más rápido
  • La presión puede hacerte comportarte con más inteligencia, el proceso de obtención de financiación pone a prueba tu modelo de negocio y te da acceso a feedback profesional.
  • Tu credibilidad en el mercado es mayor desde el principio.

A medio plazo:

Ser emprendedor solitario no implica serlo siempre, se empieza por uno mismo, se pone a prueba el modelo de negocio en el mercado  y si funciona se avanza con él todo lo lejos que se pueda. En un momento dado, si se considera conveniente, se puede buscar financiación  e  invertir en marketing para obtener un mayor crecimiento. Cuando se llega a este punto, las tornas se vuelven. El riesgo de financiación es mucho menor ya que a estas alturas el modelo está validado,  por lo que en condiciones normales no sería extraño tener varios novios ofreciéndote líneas de crédito o participación accionarial. A partir de aquí, si aceptas, dejarás de ser una startup y un bootstrapper. Pasarás a otra división.

Conclusión

Un negocio arrancado a solas tiene mucha importancia y trascendencia  para el creador, ya que el entorno empresarial no proporcionará muchas más oportunidades. El emprendedor deberá hacer todo lo necesario para asegurar la aceptación de su oferta y la validez de su modelo comercial. Por lo que necesita un proceso de emprendeduría claro junto con las herramientas adecuadas para realizar este proceso.

El lienzo del modelo de negocio, el análisis de la oferta de valor y el proceso del “Lean Startup” será la mejor manera de aumentar las probabilidades de éxito.