¿Google tiene vértigo?

Ayer leía un artículo tecnología sobre lo oscuro que parece el futuro de las gafas Google a día de hoy (Ver en ingles) (Ver en español).

Me hizo gracia (y no es que me hagan gracia los problemas de los demás) porque es un ejemplo muy claro creo yo, del acercamiento de la comercialización de este producto tan innovador al tan temido vacío (“the chasm”) que hay entre las compras de los “early adopters” (entusiastas y visionarios) que componen la primera ola de ventas de estos productos y la de los clientes generalistas (que son más realistas, o incluso conservadores a la hora de sus compras), que componen la segunda cuando se comercializa un producto de alta tecnología. Este concepto fue introducido por Geoffrey A. Moore en su libro “Crossing the Chasm” (ver).

Hay una curva de adopción de innovaciones que tiene forma de campana y que  normalmente es continua. En este tipo de curvas, las ventas suelen tener una tendencia creciente y continuada durante las primeras fases de introducción del producto. La primera ola de ventas es producida por los “innovadores y early adopters” que pagan precios más altos y soportan los fallos de juventud del producto. La segunda ola es la progresiva introducción en el mercado de clientes más conservadores que buscan precios más ajustados y rendimientos correctos del producto comercializado.

Difusión de Innovaciones

 

En el caso de innovaciones rompedoras, normalmente de alta tecnología, entre los early adopters que por definición abrazan estos productos casi según salen y el gran público (la segunda ola), hay un vacío. Es decir que en vez de que las ventas crezcan  de manera lenta pero segura  a lo largo de todo el proceso de introducción del producto, hay una caída en las ventas según el número de compras de la primera ola disminuye y el de la segunda todavía no llega.

The Chasm

Cruzando el Vacio, Ron Mader

 

Para muchas empresas innovadoras esta “travesía del desierto” puede suponer la quiebra si no están preparadas. Porque es muy difícil o en el caso de que fuera posible, caro, influir en  las tendencias de adopción de productos por parte del mercado para hacer más pequeño el vacío en cuestión, ya que muchas veces la tasa de adopción no solo depende del precio sino de factores menos controlables como la legislación en vigor o la mala publicidad.

El vacío y las Google glasses

En resumen, el artículo comenta las dificultades por las que está pasando el producto, en este caso las Google Glasses, que no ha encontrado la tasa de penetración deseada. Los usuarios iniciales, los “early adopters” se están acabando, el precio sigue alto y lo que es peor, los que dan sentido al aparato, los generadores de contenidos, están congelando sus proyectos diseñados para ellas (Twitter es una).

Desde el punto de vista de usos específicos (es decir muy determinados y puntuales), las gafas funcionan bien. Pero desde el punto de vista de adopción generalizada, la tendencia no está muy clara. El que tengan cámara incorporada crea desconfianza y su estética no convence, entre otros detalles.

Por el lado de los desarrolladores de aplicaciones, estos piensan que actualmente no hay mercado. Y como las gafas en realidad, son una plataforma  sobre la que se deben usar diferentes aplicaciones para darles una función. Sin aplicaciones de terceros las gafas no tienen una gran utilidad y por extensión, futuro.

Todo indica, aunque  desde Google no lo van a admitir, que si bien no están frenando su desarrollo , han dejado de pisar el acelerador. Ya se han ido  desarrolladores clave de la compañía y  la última noticia es que la introducción al mercado se retrasa un año más, hasta 2015.

Google es muy capaz de “saltar sobre el vacío” tenga el ancho que tenga. Pero a lo mejor simplemente no quiere emplear la energía y recursos que ese salto requiere y abandone el proyecto o como nuestra querida sonda Filae, lo meta en hibernación a la espera de que el Sol brille más fuerte.